A mi puerta llamó el amor y no quise escucharle y no sé por qué sangra en mi pecho el recuerdo de tu amor.
Pregunté a la luna si era el amor lo que brilla en tu sonrisa con tanta ilusión
y llorando me confesaba que quería ser para mí y la luna me contestaba para amar hay que sufrir.
A mi puerta llamó el amor y le abrí mi pecho con calor porque dentro de mí estaba el recuerdo de tu amor.